De novela: Gardeazábal inaugura su propia tumba

Por Mauricio Ríos Giraldo

El evento que Gustavo Álvarez Gardeazábal encabezará hoy en Medellín es tal vez el más inusual de los muchos que ha protagonizado: a las 6:00 de la tarde, en el Cementerio Museo de San Pedro, el escritor tulueño inaugurará su tumba.

Como candidato a la Alcaldía de Tuluá, Gardeazábal recorrió parte de la ciudad montado en un elefante de verdad; luego, siendo alcalde, se reveló contra la hora oficial de Colombia -que fue cambiada por el entonces presidente César Gaviria, ante el racionamiento de energía- y mantuvo a su municipio con un horario diferente al del resto del país…

A los pocos días de haberse posesionado como gobernador del Valle -en 1998- Gardeazábal llegó al Palacio de San Francisco con una estatua del flautista de Hamelín para “sacar a todas las ratas de la Gobernación”…

Sin embargo, entre todos los simbolismos que ha utilizado este hombre de las letras, la política y el periodismo, el de hoy es tal vez el que más impacto ha causado.

Quienes no lo conocen, ignoran que Gustavo Álvarez Gardeazábal es un hombre en demasía organizado, que programa todas las actividades de su vida con mucha anticipación y, por eso, lleva años planeando también su destino final.

“No le quiero dejar a nadie el encarte de pagar los gastos del funeral”, dice cuando le preguntan por el tema.

Durante 30 años Gardeazábal dijo que lo enterrarían de pie -para no agacharle la cabeza a nadie- en el Cementerio Libre de Circasia, pero, según sus propias palabras, de allá también lo echaron…

El fallecido fundador de ese cementerio para librepensadores, Braulio Botero, le había dado un espacio allí a Gustavo Álvarez, pero hace dos años la junta directiva le revocó la autorización.

“Soy el primer muerto que lo echan de un cementerio sin haberse muerto”, dice Gardeazábal al referirse al tema.

Fue allí cuando al escritor le ofrecieron que construyera su tumba en el Museo Cementerio de San Pedro, en Medellín, donde ya está listo el mausoleo, con una escultura de tres metros de alto.

En este mismo lugar está la tumba de Jorge Isaacs y el año entrante serán trasladados allí los restos del también escritor Tomás Carrasquilla.

Aunque hoy se “inaugura” la tumba de Gardeazábal, ojalá pasen muchos años antes de que la ocupe, porque “Cóndores no entierran todos los días”. ⇝ Así es la tumba de Gardeazábal.